En mi opinión, el final de la novela supone una victoria para Holden, su personaje principal, ya que termina feliz, y eso es lo que él quería desde el principio.
Para mí, eso de que quiere ser “el guardián entre el centeno” sólo es un sueño para Holden.
En mi caso, ser “el guardián entre el centeno” no creo que diera sentido a mi vida. Yo creo que, para que una vida tenga sentido, sólo hay que dejarse llevar por las cosas que ocurren día a día, igual que hace Holden.
La novela, en general, me ha gustado. Me parece un libro divertido y auténtico, con el que te enganchas fácilmente y te ayuda a comprender muchas cosas sobre la vida.
Recomendaría este libro, ya que, en mi opinión, es fácil de leer y no es como los demás libros que tratan sobre adolescentes.